25 oct 2013

El casco de bici plegable, un diseño español

A pesar de que la polémica sobre la obligatoriedad o no del uso del casco para los ciclistas dentro de algunas ciudades en España sigue abierta y candente, muchas de las personas que han optado por utilizar la bicicleta como medio de transporte llevan ya casco por decisión propia al circular por las calles de nuestras ciudades. Precisamente a raíz del debate sobre su uso nació la idea para el casco de bici plegable ideado en la startup española CLOSCA Design. Un casco creado para dar una nueva oportunidad a los bicicleteros que sí quieren proteger sus cabezas en medio del tráfico, muchas veces infernal, de las capitales de nuestro país esquivando los dos inconvenientes principales para su uso: sin sacrificar el estilo y, sobre todo, sin tener que cargar con el casco cuando no van subidos a su bici. Tres ingenieros industriales de la Universidad Politécnica de Valencia son los inventores de este revolucionario casco que está triunfando en ciudades de EE.UU., como Nueva York o San Francisco, y en Canadá.



El casco CLOSCA es de talla mediana y cuenta con un sistema patentado de plegado que permite que se pueda guardar en cualquier mochila, cartera o bolso al reducir su tamaño el 50%. No solo ha pasado todos los tests de seguridad: es más seguro que los cascos convencionales, porque al tener una estructura flexible posee mayor capacidad para absorber un posible impacto. Esta fabricado en polímero EPP, un material creado específicamente para proporcionar una alta absorción frente a los impactos, lleva 24 ventanillas de ventilación, un sistema de tiras de 25 mm de ancho que cruzan todo el interior del casco y una correa fácil de abrir y cerrar que va a la barbilla, para que al usuario le resulte lo más cómodo posible quitarse y ponerse el casco.

Además de todas esas ventajas técnicas, el CLOSCA es muy bonito, tiene mucho estilo y no arruinará el look de los hipsters ni de las chic cyclers... De momento está disponible en dos formatos, con visera o tipo "pico de ornitorrinco", y con seis fundas en colores y tejidos diferentes. Y aquí llegamos a la parte estética y molona del invento: CLOSCA se puede personalizar, y seguro que muy pronto nacerán colaboraciones con marcas de ropa que crearán sus propios modelos de funda para satisfacer los gustos de todo el mundo. En el equipo de Curiosite somos varios los compañeros que venimos a trabajar en bici, y aunque aún no usamos todos casco, si termina por convertirse en obligatorio, más de uno ya se ha decidido por el CLOSCA. A mí personalmente, para el verano, me encantaría que hubiese una funda de flores Liberty..., aunque el de paño gris y el de tartan me molan bastante para el otoño-invierno. Si quieres ver cómo funciona el casco CLOSCA, no te pierdas este vídeo tan chulo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario