A la diseñadora suiza Natalie Luder le interesa especialmente la relación de la cultura con la comida, y ese interés queda muy bien reflejado en una de sus creaciones más originales y ponibles: el Fou Lard.
Jugando con la palabra francesa foulard, pañuelo, Luder se inventa una etimología por su cuenta, y tomando al pie de la letra las dos sílabas de las que está compuesta, le da corporeidad en un suntuoso pañuelo de crèpe de seda con un realista estampado de tocino ahumado loncheado (fou significa loco, y lard, tocino). En realidad la palabra foulard probablemente tiene su origen en el occitano folat, vocablo que designaba una tela ligera. Pero eso aquí no viene al caso, porque el resultado que obtiene esta diseñadora al combinar una tela tan rica y elegante con un estampado que muchos encontrarán ordinario o inapropiado en una prenda de vestir es, por el contrario, inspirador y sorprendente.
Jugando con la palabra francesa foulard, pañuelo, Luder se inventa una etimología por su cuenta, y tomando al pie de la letra las dos sílabas de las que está compuesta, le da corporeidad en un suntuoso pañuelo de crèpe de seda con un realista estampado de tocino ahumado loncheado (fou significa loco, y lard, tocino). En realidad la palabra foulard probablemente tiene su origen en el occitano folat, vocablo que designaba una tela ligera. Pero eso aquí no viene al caso, porque el resultado que obtiene esta diseñadora al combinar una tela tan rica y elegante con un estampado que muchos encontrarán ordinario o inapropiado en una prenda de vestir es, por el contrario, inspirador y sorprendente.
El Fou Lard se puede comprar en esta tienda online por 140 euros, mide un metro ochenta de largo y los que tengan personalidad suficiente, como el chico de barba y gorra de la foto, y sentido del humor seguro que lo lucen sin ningún prejuicio y con mucho estilo.
Otros trabajos de Natalie Luder, la mayoría de ellos relacionados con las cosas de comer, se pueden ver en su página web.


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